Ellas vienen desde Escuintla y viajan constantemente hasta la ciudad capital en busca del tratamiento que necesita.
Génesis y su hermana viven con una condición poco común llamada Síndrome de Hermansky-Pudlak, lo que hace que su proceso de salud sea aún más complejo y requiera controles constantes.
Para su mamá, esto ha significado dejar su hogar, su rutina y enfrentarse a la incertidumbre de no saber dónde quedarse cada vez que deben viajar.
Es aquí donde Casa Ronald McDonald se convierte en un apoyo fundamental. Les brinda un lugar seguro donde descansar, alimentarse y, sobre todo, mantenerse juntas durante todo el proceso.
Más allá de un techo, han encontrado un espacio donde pueden recuperar fuerzas, sentirse acompañadas y continuar enfrentando cada etapa con esperanza.